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Cirugía Bucal

La cirugia bucal o los procedimientos quirúrgicos orales pueden tener múltiples propósitos:

La extracción de dientes incluidos en el espesor del hueso o semi-incluidos, la extracción de restos de raíces fracturadas, la eliminación de granulomas (inflamaciones crónicas) o de quistes en zonas periapicales (es decir, en las inmediaciones de la punta de alguna o 
algunas raíces dentarias), la extirpación de quistes maxilares, la conformación del hueso y de la encía para recibir adecuadamente prótesis dentarias (cirugía preprotésica), la eliminación de frenillos labiales o del frenillo lingual, que producen alteraciones en la posición de los dientes y/o en el habla, la extirpación de glándulas salivales menores, la toma de tejidos para analizarlos, etc.

NATURALEZA DEL TRATAMIENTO DE CIRUGIA BUCAL

Aunque la finalidad de la cirugia bucal puede variar, las técnicas empleadas serán muy semejantes, e implican, previa anestesia, la incisión de la encía, su despegamiento en mayor o menor grado, la extirpación de los tejidos patológicos o sobrantes (con legrado, en su caso, del lecho óseo, si lo hubiera) y, por último, la sutura de la herida. 
Si la finalidad de la maniobra fuese la obtención de tejidos para su análisis histopatológico (biopsia), hay que obtener dicha muestra.

CONTRAINDICACIONES Y ADVERTENCIAS IMPORTANTES DE LA CIRUGIA BUCAL

Si tiene, o cree tener, alergia al látex debe advertírnoslo antes de la cirugia bucal porque la mayoría de los guantes lo contienen.

Si ha tenido, o cree tener, alergia o algún tipo de intolerancia o reacción anormal a los anestésicos locales o a los vasoconstrictores, 
debe hacérnoslo saber inmediatamente.

Si tiene hipertensión o diabetes, no se olvide de indicárnoslo, ya que determinados componentes de los anestésicos locales (vasoconstrictores) 
pueden exacerbársela.

Si tiene, o cree tener algún problema que afecta a su coagulación, debe advertírnoslo previo a la cirugia bucal, para adoptar precauciones y medidas específicas.

Si está tomando anticoagulantes, antiagregantes plaquetarios, aspirina o antiinflamatorios, debe advertírnoslo para adoptar las 
precauciones y medidas específicas.

Adviértanos si tiene Vd. alguna enfermedad cardíaca que aconseje hacer profilaxis frente a la endocarditis bacteriana (fiebre reumática, 
válvulas cardíacas artificiales, etc.).

Si es Vd. portador de marcapasos cardiaco, adviértanoslo, porque está contraindicado el uso los aparatos de ultrasonidos utilizados a veces en 
este tratamiento.

RIESGOS PROBABLES DE LA CIRUGIA BUCAL EN CONDICIONES NORMALES:

Todas las intervenciones quirúrgicas implican una serie de riesgos e inconvenientes que son inevitables y hay que asumir. Aunque relativamente frecuentes, no suelen tener mayores repercusiones y se curan al cabo de pocos días tras la cirugia bucal, pero deberá consultarlos para que podamos procurarles rápida resolución.

Son: los derivados de la anestesia local, la aparición de dolor o inflamación en la zona tratada, pequeñas hemorragias o hematomasdehiscencia de suturassobreinfección de las heridas por gérmenes de la boca, pequeños daños en los tejidos blandos que rodean a la zona quirúrgica.


CIRUGÍA PERIAPICAL

FINALIDAD

Los objetivos de las técnicas de cirugía periapical son la limpieza quirúrgica del ápice dentario (extremo de la raíz) y la eliminación de cualquier tipo de tejido de origen infeccioso y/o inflamatorio crónico que pudiera presentar la zona.

Pese a que existan estos tejidos quísticos crónicos o inflamatorios no significa que la endodoncia previa, en caso de existir, esté defectuosamente realizada, ya que puede tratarse a la naturaleza residual de la patología previa a la endodoncia, o deberse a anormalidades anatómicas en el sistema de conductos de la raíz , o tener naturaleza quística.

NATURALEZA DEL TRATAMIENTO

Básicamente la técnica consta de los siguientes pasos:

La técnica consta básicamente de los siguientes pasos:

  1. Anestesia.
  2. Incisión y despegamiento de la encía.
  3. Apertura de una ventana en el hueso, para acceder a la punta de la raíz dentaria afectada.
  4. Exploración de la zona, sección y extirpación del ápice de la raíz (apicectomía), legrado quirúrgico y eliminación de los tejidos inflamatorios de la oquedad.
  5. Sellado del conducto o conductos radicular(es) en la superficie cortada de la raíz (obturación «a retro»).
  6. Relleno de la cavidad ósea con materiales naturales o aloplásticos apropiados.
  7. Reposición y sutura de la encía. 
En ocasiones se requiere, además, la re-endodoncia retratamiento endodóncico del diente afectado.

LIMITACIONES DE LA CIRUGIA PERIAPICAL

El riesgo de fracaso de esta técnica, se puede estimar,  en un 30-35 % de los casos. Pese a que se puede probar un retratamiento quirúrgico periapical, la pérdida de longitud de la raíz y, por consiguiente, de la sujeción de la pieza dental, puede no ser aconsejable, por lo que la única alternativa sería la exodoncia (extracción de la pieza dentaria) y legrado del alvéolo (lecho óseo donde se alojaba la raíz del diente).

CONSECUENCIAS RELEVANTES O DE IMPORTANCIA QUE EL TRATAMIENTO ORIGINA CON SEGURIDAD

La eliminación del extremo de la raíz y consiguiente acortamiento de la misma conlleva inevitablemente una reducción del anclaje del diente y riesgo de movilidad.

RIESGOS PROBABLES EN CONDICIONES NORMALES

Todas las intervenciones quirúrgicas implican una serie de riesgos e inconvenientes que son inevitables y hay que asumir. Aunque relativamente frecuentes, no suelen tener mayores repercusiones, pero deberá consultarlos para que podamos procurarles rápida resolución. Algunos de ellos son los indicados a continuación:

Los derivados de la anestesia local:

La aparición de dolor inflamación en la zona tratada.

Pequeñas hemorragias hematomas.

Dehiscencia de la suturas.

Sobreinfección de las heridas por gérmenes de la boca.

Pequeños daños en los tejidos blandos que rodean a la zona quirúrgica.

Pequeñas pérdidas de sensibilidad, transitorias.

Aumento de la movilidad del diente afectado (que suele mejorar con el paso del tiempo).

Aumento de la fragilidad del diente (que hace más probable una fractura radicular).

Que queden restos de material de obturación en la cavidad quirúrgica (difíciles de eliminar y sin repercusión biológica, aunque son
claramente visibles, bien como tatuajes de la encía, bien en radiografías).

 

Eventual afectación de:

El seno maxilar (que puede sufrir sinusitis crónica y precisar posteriormente una cirugía resectiva de su mucosa, o intervención de Caldwell- Luc), cuando trabajamos sobre premolares y molares superiores, o los nervios: dentario inferior, o mentoniano (que pueden producir pérdida o disminución de la sensibilidad de la mitad correspondiente del labio inferior -anestesia o hipoestesia, respectivamente-, o sensaciones anómalas -parestesias-) cuando trabajamos sobre premolares o molares inferiores.

Existe la posibilidad de un fracaso en los resultados del tratamiento (a pesar de utilizar la técnica correcta), bien porque no se pueda controlar la infección o porque exista algún tipo de fractura o fisura imperceptible. Suele significar la pérdida del diente.